Statement

La trayectoria de Paula Rubio Infante se caracteriza desde sus inicios por un claro interés por los conflictos que el poder o la clase dominante y sus instituciones resuelven mediante la violencia, en mayor o menor grado, para conservar su status de privilegio. La idea de compromiso con la realidad subyace en todas sus obras que de manera más concreta ponen de relieve la conducta sádica del ser humano como vía para conseguir los objetivos de expansión geográfica, política y racial. La reflexión suele tener inicio en los instrumentos creados para vigilar y castigar, a través de un primer registro fotográfico o audiovisual de carácter documental, para posteriormente expandirse hacia otros medios como la intervención o la instalación. En Soplaré, soplaré y soplaré (2013) se habla de las duras condiciones laborales del gremio de los sopladores de vidrio que manufacturaron los objetos de lujo que ahora se exhiben en el Museo de Artes Decorativas de Madrid. En Ríen los dioses (2013) y El peso de la justicia (1998, 2007 y 2011) son discutidas las Instituciones psiquiátricas penitenciarias. Entre pecho y espalda (2006) se posicionaba contra el maltrato animal, la conducta especista del ser humano y la instrumentalización por el hombre de individuos de otras especies. "Come mierda" (2010), "La luz se propaga en el vacío" (2011) y "Los trapos sucios se lavan en casa" (2012, 2014) son una trilogía de proyectos que abordan la cuestión no resuelta de la memoria histórica en España y el abandono físico, moral y legal de las miles de víctimas del golpe de estado de 1936 y la posterior dictadura franquista, que aún hoy en día se encuentran desasistidas en sus derechos fundamentales.